Boquillas
Las recientes y abundantes precipitaciones han dado un respiro al campo, pero también han activado las alarmas fitosanitarias. La humedad persistente y el aumento de las temperaturas crean el escenario ideal para la propagación de hongos como el repilo o la proliferación de plagas. En este contexto, no basta con elegir el producto adecuado; la clave del éxito reside en la tecnología de aplicación. Guía de Boquillas de Fumigación
La importancia de un tratamiento eficaz en el olivar tras las lluvias
Tras un periodo de lluvias intensas, el olivar entra en una fase crítica. El suelo está cargado de humedad y el árbol comienza su actividad vegetativa, lo que lo hace más vulnerable.
Un tratamiento de protección adicional ahora no es solo una opción, es una necesidad para garantizar la cosecha. Sin embargo, un tratamiento mal aplicado es dinero tirado al suelo y una protección insuficiente para la hoja. Aquí es donde la elección de la boquilla se convierte en la decisión técnica más importante de la campaña.
Tipos de boquillas para fumigar: ¿Cuál elegir?
No todas las gotas son iguales ni todas las boquillas sirven para el mismo propósito. El objetivo es cubrir toda la superficie foliar del olivo evitando la deriva (que el producto se lo lleve el viento) y el escurrimiento (que el producto caiga al suelo).
Boquillas de Turbulencia (Hollow Cone)
Son las más utilizadas en el olivar. Generan gotas finas que penetran muy bien en la copa del árbol. Son ideales para fungicidas e insecticidas donde necesitamos cubrir hasta el último rincón de la hoja.
Boquillas de Abanico (Flat Fan)
Producen un chorro plano y uniforme. Se utilizan principalmente para tratamientos herbicidas en el suelo del olivar o en aplicaciones muy localizadas donde se busca una distribución lineal perfecta.
Boquillas de Inyección de Aire (Antideriva)
La tecnología Pro por excelencia. Estas boquillas mezclan aire con el líquido para crear gotas más grandes que contienen burbujas. Al chocar con la hoja, estallan y cubren una gran superficie, pero lo más importante es que reducen drásticamente la deriva, permitiendo trabajar incluso con brisa ligera.
El código de colores en las boquillas: ¿Qué significan?
El color de una boquilla no es estético; está regulado por la norma internacional ISO 10625. El color determina el caudal (litros por minuto) que la boquilla es capaz de arrojar a una presión determinada (normalmente a 3 bares).
Aquí tienes una guía rápida de los colores más comunes en el campo:
- Naranja: 0.4 litros/min. Para aplicaciones de muy bajo volumen.
- Verde: 0.6 litros/min. Muy común en tratamientos de precisión.
- Amarillo: 0.8 litros/min. Una de las más versátiles para herbicidas.
- Azul: 1.2 litros/min. Estándar para muchos tratamientos foliares.
- Rojo: 1.6 litros/min. Para cuando se requiere un volumen de caldo elevado.
- Marrón: 2.0 litros/min. Caudales altos para atomizadores de gran potencia.
Nota técnica: Elegir el color correcto permite calibrar tu atomizador o sulfatadora para aplicar exactamente los litros por hectárea que recomienda el fabricante del fitosanitario.
Por qué el olivar necesita una protección “Pro” este año
Con el campo saturado de agua, la humedad relativa dentro de la copa del olivo es muy alta. Esto favorece que las esporas de los hongos germinen rápidamente.
- Protección contra el Repilo: Tras las lluvias, el tratamiento con cobre o fungicidas sistémicos es vital. Una boquilla Pro de turbulencia asegura que el envés de la hoja quede cubierto.
- Optimización del producto: El fertilizante foliar y los fitosanitarios son insumos costosos. El uso de boquillas desgastadas puede aumentar el gasto hasta en un 20% innecesariamente.
- Sostenibilidad: Un buen tratamiento evita que el exceso de producto acabe en las escorrentías de agua de lluvia, protegiendo el ecosistema del olivar.
Conclusión: Revisa tus boquillas antes de salir al campo
En Agrocor recomendamos que, tras largos periodos de inactividad o lluvias, revises el estado de tus boquillas. Una boquilla obstruida o con el orificio desgastado arruinará el tratamiento más caro.
Invertir en un juego nuevo de boquillas de cerámica o polímero reforzado es la forma más económica de asegurar que el esfuerzo de todo el año no se pierda en unas semanas de humedad.

